¡Agua, agua y más agua!

“¿Cuánta agua es que tengo que tomar?”  El agua es lo que mueve al metabolismo;  empezare por explicar que la molécula de agua H2O, tiene un átomo grande, que es de oxígeno, y dos átomos pequeños, que son de hidrógeno. La figura de la molécula de agua, parece un Mickey Mouse. Un círculo grande que es oxígeno y dos pequeños de hidrógeno. Científicamente hablando, la parte de oxígeno es ocho veces más grande que los dos átomos de hidrógeno juntos. Es decir que cuando usted toma agua “lo que más está consumiendo es oxígeno”. Y es ese oxígeno es quien produce la combustión.

No existe combustión, no existe llama, no existe fuego sin oxígeno. Por ejemplo, si usted va a la luna y trata de prender un fósforo, éste no enciende, porque no hay oxígeno. Una dama cuando está en la cocina cocinando, le toma fuego la estufa porque hay grasa y se prende el fuego, pues ella va a tomar una tapa y la tapa, le quita el oxígeno y se apaga el fuego. Porque el oxígeno es lo que permite la combustión. Si usted quiere quemar la grasa de su cuerpo, la del abdomen, la de los brazos, la de los muslos, la de la cadera, usted tiene que por fuerza aumentar el oxígeno en el cuerpo. Y la forma más efectiva de aumentar el oxígeno en el cuerpo es tomar mucha agua.

Pero, cuánta agua realmente se necesita, la lógica nos dice que si usted tiene un apartamento pequeñito para limpiar, pues usted con un cubito pequeño de agua, lo limpia. Pero si usted tiene una mansión gigante con cinco recamaras, con cinco cuartos, pues usted va a necesitar mucha agua para limpiar su mansión. El cuerpo es igual; nosotros usamos la misma lógica. A través de estos años trabajando con gente obesa, con gente con diabetes, con gente que tiene problema de metabolismo lento fuimos desarrollando una formula y llegamos a una que funciona en todos los casos.

Esta fórmula ajusta la cantidad de agua que va a tomar diariamente, la cantidad de vasos de agua que necesita diario relativo al tamaño de su cuerpo. Y eso hace que su metabolismo se despierte y usted puede realmente quemar la grasa. Es importantísimo hidratarse. La fórmula que hemos venido usando con mucho éxito, que se explica también en el libro “El Poder del Metabolismo”, es la siguiente; si usted calcula en libras, digamos un cuerpo pesa 160 libras, por decir un ejemplo, dividimos los 160 entre 16 eso le da 10. Ese 10 representa la cantidad de vasos de agua de 8 onzas diarios que necesita una persona de 160 libras. Si fuera una persona mucho más pesada, que pesa 240 libras, cuando lo divide por 16 le va a dar 15 vasos. Usted dirá, “¡Pero tanta agua!” déjeme decirle, usted no se va a tomar todo esa agua de cantazo. Usted se la va tomando durante el día.

Lo que hemos visto que cuando usted se acerca a usar esta cantidad de agua el metabolismo no tiene más remedio que aumentar, porque aumenta tanto el oxígeno que entonces aumenta la combustión y usted va a notar que al empezar a tomar suficiente agua, como está en esta fórmula, usted va a notar dos cosas. Uno, lo primero que va a empezar es a adelgazar. Lo va a notar en su ropa. La ropa le va a empezar a quedar cada vez más cómoda. Y empezará a adelgazar aunque usted se coma las mismas barbaridades que se coma siempre, aunque no ha cambiado de dieta. Porque el solo hecho de poner tanto oxígeno dentro de su cuerpo crea una combustión natural, saca los tóxicos, elimina totalmente los ácidos del cuerpo, aumenta la alcalinidad del cuerpo y automáticamente el cuerpo empieza a quemar la grasa. Así que usted va a notar que empieza a adelgazar.

Y lo otro que va a notar cuando empieza a tomar suficiente agua es que el hambre se le desaparece. Ya se descubrió que en la parte posterior inferior del cerebro hay dos sensores. Hay un sensor que es el sensor que se llama el sensor de la sed y al lado de éste, a unos milímetros, está el sensor del hambre. Por eso que muchas personas realmente cuando tienen sed lo que sienten es hambre. Y muchas veces están comiendo demás, simple y sencillamente porque su cuerpo está falto de agua. Pero cuando usted hidrata muy bien el cuerpo el hambre se reduce drásticamente. ¿Porque usted hace que no se prenda ese sensor del hambre? Porque usted le da agua que el cuerpo necesita, y entonces el cuerpo no le pide comida. Así que esta es la fórmula.

Ahora, para que aquellos de ustedes que están en países donde se calcula los pesos en kilos, vamos a hacerlo en kilos. En kilos sería dividido por siete. Vamos a decir que usted pesa 70 kilogramos, entonces 70 lo divide por 7 y eso le da a usted 10 vasos nuevamente. Estos 10 vasos se calcula en mililitros, estamos hablando de vasos de agua de 250 mililitros, que es lo mismo que 8 onzas, al día. Sepa también que 10 vasos generalmente van a ser igual a 5 botellas. Las botellas más comunes que se venden en mercado son las botellas de 500 mililitros, o de 16 onzas.

Así que ya usted sabe que no importa cuál sea su peso; en libras, usted lo divide por 16 y ya  sabe cuántos vasos de agua requiere su cuerpo al día, para recobrar el metabolismo y vencer el metabolismo lento. Si es en kilos lo divide por 7. También lo puede calcular en botellas. La buena noticia es que al usted hidratar su cuerpo verdaderamente usted va a ver que puede adelgazar, que tiene energía, le mejora la piel, duerme mejor, puede ir mejor al baño porque ayuda hasta con el estreñimiento, adelgaza, se siente con energía, incluso se le quita la acidez estomacal. Así que tomar agua es milagroso y la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo