Azúcar de Coco (y azúcar de agave)

Azúcar de coco!! Queremos hablar hoy de una pregunta que nos hace una persona, ya que otras personas también nos han hecho una pregunta similar, relativa a algo que se llama azúcar de coco. Saben que en muchas ocasiones hemos hablado, en el libro El Poder del Metabolismo y en Metabolismo TV  de los beneficios del aceite de coco. El aceite de coco se explica mucho en el libro, tenemos uno especial que nosotros usamos que es el COCO-10 Plus que viene mezclado con una enzima especial japonesa. El aceite de coco es muy beneficioso para subir el metabolismo y lo hemos hablado en distintos ocasiones además del libro.

Ahora, la planta de coco también produce una azúcar y ese azúcar, hay personas que nos preguntan si es buena, si es mala, si engorda, si no engorda y demás. Quiero explicar ese tema, de una vez contestar otro tema parecido que es el tema de las personas que nos preguntan sobre el agave. Especialmente en México nos preguntan sobre el agave, que también es otro tipo de azúcar que viene de las plantas. Voy a explicar esto porque quiero que lo entiendan y realmente no vayan a caer en el error de pensar que porque algo viene de cierto sitio les conviene cuando que la verdad es que no.

Yo soy fanático del coco, del aceite de coco. ¿Por qué? Porque veo los resultados, pero la azúcar de coco no les va a ayudar. No les va a ayudar y lo voy a explicar porque, fíjense. Hay distintos tipos de azucares. La azúcar común de mesa que nosotros comemos es una molécula que tiene dos partes: una parte es fructosa, que es fructosa se llama fructosa porque viene de las frutas, y otra parte es glucosa, es un tipo de azúcar distinta, que es la que corre en la sangre de nosotros. Usted junta fructosa y glucosa y usted tiene azúcar de la que usted usa para echar al café, de la que está en las mesas en los restaurantes y demás. La azúcar común y corriente blanca cristalina que nosotros conocemos siempre está compuesta mitad de fructosa, mitad de glucosa.

Ahora, la azúcar que corre por nuestra sangre, con la que nuestro cuerpo se alimenta y las células del cerebro y todas es la glucosa. Esta es la que cuando sube mucho le descontrola la diabetes al diabético. Esta es la que cuando sube mucho, combinada con la insulina que se produce en el páncreas, el páncreas produce una hormona que se llama insulina y la insulina combinada a la glucosa va a producir grasa, como hemos visto en el libro El Poder del Metabolismo, o sea que usted combina mucha glucosa con mucha insulina y esta garantizado va a obtener grasas porque esa es la forma en que el cuerpo crea la grasa. Entonces todo lo que aumente la glucosa o aumente la insulina y ambas a la vez definitivamente va a causar grasa.

Por lo tanto la estrategia para adelgazar, para bajar de peso, para controlar la diabetes es reducir la insulina y reducir la glucosa. Si usted reduce estas dos de forma segura usted va a adelgazar y va a controlar la diabetes y se va a sentir mucho mejor y va a haber mucho menos inflamación y duerme mejor y su estado emocional está mejor y las enfermedades, todo se controla controlando estas dos. Porque digamos el desmadre que existe en el planeta entero, la epidemia de obesidad en niños, adultos y demás, el descontrol de la epidemia de diabetes viene por exceso de glucosa, que es producido por exceso de este tipos de azucares, pero volviendo a la pregunta, esta persona nos pregunta sobre la azúcar, se llama azúcar de coco.

La palma de coco, tiene un fruto que se llama el coco, es su fruta, ese coco dentro tiene el aceite de coco. Tiene una cremita, una telita y eso se exprime y se saca el aceite de coco y el aceite de coco es bien beneficioso. Hemos visto en otros episodios, es bien beneficioso porque es un triglicérido de cadena media. Es una grasa saturada, pero no es una grasa saturada igual a la de cerdo. Es una grasa saturada muy saludable. Es una molécula muy pequeña que el cuerpo la utiliza para levantar el metabolismo y le ayuda a adelgazar. Le ayuda matar hongos, le ayuda matar parásitos, es antiviral, o sea que mata virus y demás, como herpes y demás, así que es muy bueno el aceite de coco.

Ahora, esta planta en cierta época del año también tiene una flor, es una cosa así como puntiaguda. Esa flor si uno la exprime en el momento que está florecida, pues sale una savia y esa savia es una forma de fructosa. Es una azúcar, esa azúcar, la gente que tiene palmas, estos sitios donde hay muchas palmas que desarrollan los plantíos de coco para sacar el aceite de coco también le han sacado provecho a la flor del coco y a la flor del coco le sacan esa fructosa, esa savia. De hecho, una de las formas en que se la sacan es que le dan como un tajo, un corte, y eso empieza a bajar, cuando baja se recoge y se recoge ese líquido que está lleno de fructosa. Ese líquido que está lleno de fructosa es bien dulce porque es fructosa y se pasa por un proceso donde básicamente se vapora y se convierte en cristales, cristales, que parece azúcar, que es una azúcar como cristalina. Son cristales de fructosa.

Algunas personas piensan que por el hecho de que el aceite de coco es muy saludable, pues entonces piensan “Ah, pues entonces debe ser también que la azúcar de coco es muy saludable.” Déjeme decirle que tengo una mala noticia. No lo es. Todo lo que sea azúcar, especialmente si es fructosa, es extremadamente dañino. Yo sé que allá afuera hay personas que me están oyendo, que a lo mejor son medios naturistas, y han oído de su médico naturista de alguna otra persona que la fructosa es mejor, o han oído inclusive de su médico que la fructosa es mejor.

La fructosa no es nada mejor, es lo peor que le puede pasar al cuerpo humano. De hecho, vamos a hacer un episodio parte nada más para explicar los daños que hace la fructosa en el cuerpo, pero de momento es importante que usted sepa que la azúcar de coco no es buena para usted. ¿Por qué? Porque es fructosa y la fructosa, aunque no le suba mucho la glucosa, causa un efecto que usted no quiere, que es lo que llaman resistencia insulínica, o sea hace que su cuerpo se resista a la insulina y al resistirse a la insulina le causa obesidad. Así que cuidado con el azúcar de coco. Metemos en el mismo paquete el agave. El agave, que también es una fructosa, se produce por allá mucho en México, es también fructosa. Así que ni azúcar de coco ni fructosa. No se la recomiendo. Y no se la recomiendo porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo