Buenas y malas noticias sobre el maíz


El cuerpo humano de la forma que está diseñado pues tiene un funcionamiento perfecto, pero el cuerpo depende de unos combustibles, de la misma forma que un horno antiguo utiliza carbón como combustible para calentar, así el cuerpo utiliza alimentos que son equivalentes al carbón para efectos de calentarse, producir energía y demás.

Todas las células dentro tienen una parte, la mitocondria, que es donde se produce el ATP que es la sustancia que da la energía al cuerpo, a la mitocondria tienen que entrar los nutrientes, tienen que ser digeridos para que entonces eso lo convierta el metabolismo y lo convierta en ATP que es energía, pero eso depende de que el combustible sea utilizable. Si usted tiene un carro de gasolina y le pone un tipo de combustible como el diésel, que es una gasolina no refinada, bien gruesa, bien difícil de procesar, pues su carro, digamos que es un Volkswagen se le va dañar. Si por otro lado usted tiene un camión que necesita un combustible pesado como el diésel y usted le echa gasolina corriente, de la que usan los carros, pues ni va a prender; quiere decir que cada organismo, cada motor necesita su propio tipo de combustible.

Uno de los combustibles en los alimentos es el maíz, el maíz alimenta a una gran parte de la población del planeta tierra; de hecho hay culturas, como culturas centroamericanas, mexicanas, los mexicanos con la tortilla mexicana, los venezolanos, colombianos con la arepa, con el maíz de la arepa, pues no pueden vivir esas culturas sin el maíz porque es parte íntegra de su cultura. Igual que nosotros los puertorriqueños no podemos casi ni pensar en una dieta que no tenga arroz y frijoles, lo que nosotros decimos arroz y habichuelas, los costarricenses tampoco pueden pensar en no tener arroz y frijoles, pues hay razas que dependen prácticamente del maíz.

La mala noticia es que ya se han hecho estudios que demuestra que en Estados Unidos, el 88% de todo el maíz que está disponible, ya está genéticamente modificado, eso lo publicó la revista Huffington Post recientemente, donde un estudio que se hizo, nacional, en Estados Unidos se encontró que el 88% de todo el maíz que está en la línea alimentaria del país es genéticamente modificado. Quiere eso decir que los amigos de Monsanto que fabrican ese herbicida muy tóxico que se llama glifosato y que también fabrican semillas genéticamente modificadas de maíz ya llegaron ahí, ya llegaron y dominan el 88% de todo el maíz que hay en Estados Unidos.

En México, según lo publicó la UNAM, la UNAM es la Universidad Autónoma de México, es la universidad  pública más importante de todo México; publicó un estudio donde ya descubrió que el 82% de todo el maíz que está disponible en México ya, ¡Lo siento mis amigos mexicanos!, ya está genéticamente modificado. Ya Monsanto llegó y lo acaparó.

Ahora, mirando un poco más el tema del maíz, vemos que por ejemplo en los países principales de Sudamérica, el primer país en aceptar categóricamente los alimentos genéticamente modificados como el maíz fue Argentina. Argentina desde el año 1996 fue el primer país de todo Sudamérica y Centro América que aceptó la entrada de los alimentos genéticamente modificada. Argentina actualmente está teniendo un problema, una crisis en los campos, en las áreas rurales, donde mujeres en cinta están teniendo problemas con la contaminación de glifosato y con los alimentos genéticamente modificados igual que los niñosLuego le siguió Brasil que aceptó con los brazos abiertos, un poco más tarde, para el 2002 aceptó toda la entrada de todos los alimentos genéticamente modificados más el glifosato de Monsanto. Finalmente Chile y Colombia que son principales le dieron entrada también.

La buena noticia es que todavía queda algo de maíz que no está genéticamente modificado. Por ejemplo Ecuador, un país brillante, felicidades a los ecuatorianos, basaron una ley que está en su Constitución, que no permite la entrada de alimentos genéticamente modificados de Monsanto, ¡En su Constitución! ¡Aplausos para los ecuatorianos! Y Perú que tienen unas regulaciones similares a eso que tampoco permiten la entrada.

Recientemente he estado hablando con unos amigos de Guatemala que me estaban explicando, Guatemala está al lado de México, así que tiene bastante influencia de México, sin embargo en Guatemala todavía se cría, se siembra mucho maíz natural, maíz que no está genéticamente modificado. Esta persona me explica, yo me como unas arepas, me como algo hecho de maíz guatemalteco y no me hace reacción, me como algo acá en Estados Unidos, automáticamente tengo reacción, lo que estamos descubriendo es que si usted quiere saber si su maíz está genéticamente modificado, una de las formas más eficientes es que usted use un glucómetro.

Si usted va a MetabolismoTV debe saber que cualquier alimento que es el combustible del cuerpo un alimento, que sea tóxico al cuerpo como lo genéticamente modificado, su cuerpo va a reaccionar con un disparo de glucosa muy alto, de la misma forma que un susto, un buen mal rato le sube la glucosa, le sube el azúcar en la sangre, así mismo el susto que le da un alimento genéticamente modificado cuando usted lo ingiere, se lo hecha a la boca al cuerpo, el cuerpo es tal que el cuerpo automáticamente dispara la glucosa, es la azúcar.

Si usted va a MetabolismoTV y ve los episodios de “Alimentos Agresores”, se los recomiendo, este es un tema importantísimo. Si usted aprende a detectar sus alimentos agresores según se explica en los episodios de alimentos agresores de MetabolismoTV usted puede usar un simple glucómetro para descubrir cuáles alimentos le están agrediendo a usted; es posible que usted note, como nos pasó con una amiga recientemente que si consume maíz en su país, en Guatemala, la glucosa sube así un poquito e igual va a bajar a las 2 horas y se queda perfecto, quiere decir que no le agredió, pero si consume el maíz aquí en Puerto Rico que es parte de Estados Unidos, le sube demasiado y tarda 5-6 horas en regresar a normal, quiere decir eso que lo agredió, esto es una agresión y básicamente usted lo puede descubrir.

La buena noticia es que todavía queda algo de maíz que no está genéticamente modificado ni que tiene glifosato, que es el herbicida que es un tóxico de Monsanto. La mala es que tiene usted que abrir los ojos y darse cuenta de que si usted no mide su glucosa, nunca va a saber el daño que está sufriendo su cuerpo hasta que sea un poquito tarde. Y esto se lo recomiendo, porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo