Deficiencias de sal refuerzan adicciones


Quiero compartir contigo nueva información de última investigación que se me ha abierto a el campo de la sal, del sodio; era un tema que yo tenía incompleto hasta bien no me encontré el libro del doctor James Dinicolantonio, que es un libro cambia paradigma. El paradigma es como la idea central de un tema este libro cambia paradigmas, pero los cambia porque trae consigo más de 500 referencias científicas que avalan lo que está explicando y de momento pues explica cosas que de otra forma una persona no pudiera entender. Usted sabe que una explicación además de lógica tiene que ser práctica, tiene que ser algo que se pueda demostrar que funciona, pues estoy empezando a ver que realmente la sal no es tan peligrosa como nos habían explicado, inclusive es muy necesaria pero hay que saber cómo se usa.

Por mucho tiempo estuve recomendándoles a las personas que tienen sistema nervioso excitado que evitaran la grasa que estimula el sistema, que evitará la carne roja que estimula el sistema, que evitaran los alimentos que contienen purinas, las purinas son alimentos que están contenidos como en la espinaca, en los espárragos, las anchoas; son alimentos que estimulan el sistema y que evitaran la sal, porque el dato que tenía era que la sal estimulaba el sistema. Pero, ahora me encuentro con esta información científica de última investigación, muy pero que muy completa, muy bien documentada que ahora sí lo entendí.

En realidad la sal no estimula el sistema nervioso, de hecho la sal lo tranquiliza. Me hace pensar eso que cuando una persona va a una sala de emergencia y llega con un problema serio de salud, ¿Qué es lo primero que le ponen?, una solución salina y ahora puedo entender que por la razón que hayan llegado a esa conclusión de la importancia de una solución salina para devolverle la fuerza y la energía al cuerpo pues puedo entender que la sal no es nuestro enemigo más bien es nuestro amigo, pero hay que entender la relación entre la sal y los otros minerales que balancean eso. Así que nunca la solución es una sola cosa,sino mirar el complejo todos los factores que están envueltos para poderlos entender.

Cuándo una persona tiene una cierta adicción, digamos una adicción al azúcar o una adicción a una droga, una adicción al alcohol, estas adicciones ya se ha descubierto que muchas veces están ligadas a una deficiencia de sal, una deficiencia de sodio en el cuerpo. Resulta que las células cuando van a crear energía pues dentro de la célula lo que hay es mucho potasio, el 98% del potasio del cuerpo está dentro de las células; fuera de las células lo que hay es mucho sodio, sal; o sea el sodio siempre está fuera de la célula, el potasio siempre está dentro de la célula. Los dos tienen una polaridad distinta; el potasio es negativo, el sodio es positivo y pues el cuerpo entre los dos como tiene positivo y negativo pues crea energía, esa energía se llama ATP que es la energía que produce la mitocondria, esa parte que está dentro de la célula que nos da la energía del cuerpo.

El metabolismo trata sobre la creación de energía, pero vemos que sin sal, como para hacer la contraparte del potasio pues no se puede crear energía. El potasio es un diurético, saca el agua del cuerpo; el sodio, la sal es contrario, retiene el agua en el cuerpo pero hemos ya descubierto que los dos son igual de necesario, el peligro es tener sal, sodio sin potasio; ahí es que está el problema. Así que hay personas que tienen una deficiencia de sodio. Personalmente yo descubrí que tenía una deficiencia de sodio. ¿Cómo lo descubrí? Bueno, pues llevo muchos años quejándome de frío, frío en las manos; yo sabía que era hipotiroidismo porque eso lo se hace muchos años, igual que muchos de ustedes porque soy hipotiroides, pero no me explicaba porque el frío era continuo.

Sal Himalaya

Pero descubrí esta información del doctor James Dinicolantonio, el libro éste que se llama “The salt fix”, empecé a tomar agua con sal o más consumo de sal buscando que sea la sal correcta, que sé yo, sal Himalaya, sal Celtica, las sales más completas que pueda conseguir y ¿Qué le digo? se me fue el frío. El frío de 30 años se me desapareció. ¿Qué quiere decir?, que a mi cuerpo lo que le estaba faltando era sodio para poder producir suficiente energía, para poder producir el calor.

Ahora, comparto esto con ustedes. Hay un estudio científico que se hizo, se publicó en el 2009 que se llama: “La hipótesis de la adicción a los alimentos salados”. Una hipótesis es una idea de que algo puede ser. Este estudio que lo condujo el doctor Cocores y su grupo se publicó en el año 2009 en la revista Medical Hypotheses que es una revista que se especializa en publicar hipótesis que pueden explicar enigmas, misterios. Hay personas que tenemos mucha atracción a las cosas saladas, hay personas que me dicen: “Frank, es que yo no puedo parar de comer sal, mi cuerpo me la pide”.

Ahora me di cuenta que realmente cuando el cuerpo está pidiendo sal pues es porque la necesita. Obviamente esto que les voy a decir no aplica si usted tiene una condición de alta presión, no aplica si su médico le dijo no comas sal, lo que su médico le diga eso es. Yo no voy a discutir con eso nunca porque yo estoy aquí para investigar para explicarles para darles información que les pueda hacer de uso, pero yo no estoy tratando nada, ni curando nada, ni voy a contradecir a su doctor; su doctor sabe lo que él hace. Yo sí quiero explicarle que cuando su cuerpo le está pidiendo sal pues es porque la necesita. Obviamente no me toma el consejo si usted tiene alta presión o si su médico le recomendó lo contrario.

Veamos lo que se descubre con este estudio y es lo siguiente:

Las deficiencias de sodio se convierten como si fuera una sustancia de abuso, una deficiencia de sodio se convierte como si fuera una sustancia de abuso porque aumentan la recompensa de placer y potencial de abuso, le explico cómo es esto. Fíjese. Cuando usted a su cuerpo le hace falta sal y usted prueba un poco de sal, usted la va a sentir bien salada; mientras más salada usted sienta la sal, más necesidad de sodio, de sal tiene su cuerpo; porque el cuerpo tiene un mecanismo que cuando le hace falta sal le aviva los sentidos. Precisamente para ponerle la atención a usted para que busque la sal, no puede existir salud, ni vida sin sal; así que la solución del cuerpo a bajos niveles de sodio es aumentar la sensación de la sal, por lo tanto cuando usted prueba la sal si le sabe súper salada, eso quiere decir que su cuerpo está bajo de sodio. Tanto así es que si está bien salada usted sabe que está bajo el cuerpo y usted empieza a consumir más sal, que se yo, una cucharita en un litro de agua todos los días o dos veces al día, lo que sea. Digo si no tiene alta presión ni nada de eso, como les dije anteriormente.

Cuando usted empieza a consumir esa sal, llega un periodo: 3, 4, 5 días donde usted está cubriendo las necesidades de sal y ahora la sal no le sabe tan salada; ahora le sabe medianamente salada, ya no le sabe tan salada como antes, porque el cuerpo al ver que está entrando sal le reduce la sensación para que usted no tenga que buscarla tanto. Pero si usted insiste en ponerle más sal llega un punto en que su cuerpo le hace sentir la sal como dulce, se siente dulce porque ya está cubierta la necesidad y si usted sigue insistiendo en ponerle sal, llega un momento que se la rechaza y le dan casi ganas de vomitarla porque ya está el cuerpo lleno.

Quiere eso decir que el cuerpo tiene un mecanismo interno milenario donde él le deja saber cuánta sal necesita. Lo importante es que si usted va a usar sal, usted tenga siempre magnesio y potasio, porque el magnesio y potasio son los que controlan la sal. El peligro de usar sal es sin magnesio y potasio.

¿Dónde está el magnesio y potasio?, pues en un jugo verde, en el limón, el limón tiene mucho magnesio y potasio, de alguna fuente natural.

Entonces cuando hay una deficiencia de sodio, pues se convierte la deficiencia, se convierte en una sustancia de abuso que aumenta la recompensa de placer y potencial de abuso; o sea que las personas que más están buscando la sal y que mejor les sabe son aquellas personas que más lo necesitan. La comida salada actúa sobre el cerebro como una droga opioides, como decir cocaína o algo así, estimulando los receptores y produciendo recompensas de placer y antojos de sal cuando la sal escasea o en otras palabras que el cuerpo hace que los receptores del cerebro aumenten su potencia, pero se descubrió, los investigadores descubrieron, que eso puede hacer que la persona termine con una adicción a otra cosa, porque los investigadores descubrieron que la sal estimula el apetito en los adictos obviados.

Un adicto a cocaína, un adicto al opio; cuando come sal le estimula la adicción a la droga. Así que los investigadores descubrieron que la sal estimula el apetito a los adictos por la droga, pero no estimula a los que no son adictos. Lo que pasa es que cuando la sal aumenta la sensación, los mismos receptores que son receptores para la sal, para el gusto de la sal también están bien cercanos y ligados a los receptores de la droga. Así que si no le da la sal, le va a pedir la droga.

Entonces este hecho de que las deficiencias de sal logran que se aumenten los deseos o adicción por sustancias y elementos adictivos es importante, porque ya se descubrió que si usted tiene un deseo ferviente incontrolable de comer azúcar de un alimento que le domina a usted, sepa que lo más seguro usted tiene una deficiencia de sodio, porque le va a reforzar todas las adicciones que usted tenga, se las va a reforzar si su cuerpo está bajito de sal.

Vuelvo y le digo; este consejo es si usted no tiene alta presión y si no tiene órdenes de su médico.

Pero si usted está sintiendo deseos de azúcar, de pan, de harina, de todo ese tipo de cosas, ¡Aumente su consumo de sal! y lo más seguro va empezar a ver que ya no siente tanto deseo. Porque su cuerpo ya no estaría estimulando todos esos receptores que tiene en el cerebro, que tienen que ver con la búsqueda de sal y también con la adicción a otras sustancias o drogas. Esto se los comento y se los paso como es, porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo