La pastilla milagrosa

No hay milagros, no se coma el cuento. Hoy vamos a hablar de la mentalidad de la pastilla milagrosa, allá fuera hay miles sino millones de personas que están padeciendo de obesidad, de sobrepeso y no son felices; porque la pertenencia más preciada que tiene un ser es su cuerpo. Cuando uno se levanta por la mañana, abre los ojos, se mira en el espejo, si lo que usted ve en el espejo no le gusta ya empezó el día mal. Porque esa es su posesión más apreciada, su cuerpo. Si no está el cuerpo como usted lo quiere, si el cuerpo no responde a lo que usted está haciendo, si no se puede poner una ropita que le quede bien, si no se siente con energía, definitivamente no va a poder estar feliz.

Y entonces hay miles de personas que están cayendo de bobos comprando pastillas milagrosas, vamos a hablar de la pastilla milagrosa. Déjeme decirle, pastilla milagrosa, no existe. No hay pastillas milagrosas, no existe ninguna pastilla milagrosa; no se coma el cuento. No importa lo que usted vea en televisión. Lo que usted vea en cualquier sitio, no importa lo que le diga nadie, las pastillas milagrosas no existen. No hay nada que realmente le haga a usted adelgazar que sea algo permanente.

Hay productos allá afuera que son productos naturales. El hecho de que algo sea natural no significa que es bueno, porque por ejemplo la marihuana es natural, y la cocaína también es natural, pero eso no quiere decir que vamos a estar fumando marihuana y oliendo cocaína porque sea natural. El hecho que algo sea natural no necesariamente significa que es algo bueno; el tabaco es natural y la gente se lo fuma y no podríamos decir que el tabaco ayuda a la salud. Así que quítese la idea de que porque algo sea natural, va a ser bueno para el cuerpo, porque no lo es, no necesariamente lo es.

Cada uno de los países tiene sus mercaderes que venden pastillas milagrosas y ofrecen milagros; cuando digo milagros, es porque les enseñan las fotos de una persona bien gruesa, después se la enseñan bien delgada, y la realidad es que si usted va y conoce como yo he conocido muchas de esas personas que me los encuentro a veces promoviendo en las estaciones de televisión, en las estaciones de radio, donde voy a dar entrevistas, la mayoría están gordos. Son personas que venden pastillas de esas milagrosas y están gordos. Porque realmente su producto que venden no funciona.

Y no funciona porque es una mentalidad que establecieron personas, perdóneme la expresión, los gringos, los americanos, quienes empezaron con esta mentalidad de la pastilla milagrosa que la empezaron con la medicina. Cuando primero se descubrieron los antibióticos la gente antes se moría hasta de un catarro. Cuando salieron los antibióticos con los años veinte, los años treinta, los antibióticos fueron una bendición porque era como si fuera una pastilla milagrosa que venía y cuando la persona la ingería se le quitaba toda la infección. De hecho los antibióticos han salvado vida de millones y millones de personas. Pero eso dio la impresión de que podía haber una pastilla milagrosa, algo que podía resolver todo un problema, sin que la persona asumiera ninguna responsabilidad.

En el área de un metabolismo, en el área de bajar de peso, en el área de tener un estilo de vida, la pastilla milagrosa no le va a servir y no le puede servir porque mire cómo funciona: Una pastilla de estas supuestamente naturales que le ayuda a bajar de peso, la forma en que funciona la mayoría de ellas es que trabajan con estimulantes. Estimulantes como decir cafeína, o algo que se llama guaraná, y distintos estimulantes que lo que hacen es que fuerzan el cuerpo a las adrenales a acelerar la producción de una hormona que se llama adrenalina.

La adrenalina es una hormona que se produce cuando uno está en ámbito de pelear, de correr, en estrés, en una emergencia, en un peligro. Y el cuerpo reacciona a dar adrenalina como si hubiera tenido un accidente automovilístico o un ser querido se fuera a morir. Eso dispara todas las hormonas en el cuerpo y hace que el cuerpo empieza a quemar grasa para usar esa grasa como si fuera energía, pero el cuerpo no es bobo. Tan pronto te empiezas a poner un estimulante ya para el segundo día el cuerpo se da cuenta de que realmente no es una situación de emergencia, solamente una sensación de estimulación. Por lo tanto lo que termina una persona perdiendo en peso generalmente es agua.

Cuando usted usa una pastilla milagrosa de estas de bajar de peso, de esas que anuncian, que por cierto la venden carísima, son productos que están diseñados para hacer que su cuerpo pierda peso, pero lo que usted está perdiendo es agua. En la mayoría de los casos usted se está deshidratando. Mucha gente sabe que el café es un diurético. Por ejemplo, si usted toma un café al poco tiempo usted va a tener deseo de ir a orinar, porque la cafeína es un diurético. Eso es un hecho conocido. Como muchas de estas pastillas lo que traen es guaraná, que es una substancia que contiene cafeína, más cafeína que el mismo café, o traen cafeína o traen otro estimulante, todos esos estimulantes lo que hacen es que fuerzan el cuerpo a orinar. Y cuando usted orina más, pues, baja más de peso porque baja lo que más tiene el cuerpo.

¿Qué es lo que más tiene el cuerpo? Agua. Así que al usted orinar baja de peso, pero es una pérdida de peso falsa, porque tan pronto usted toma agua, o toma jugo, o café o lo que sea usted la vuelve a ganar. Ósea, no existen pastillas milagrosas. Entonces, no ponga su esperanza en algo que no es cierto. Yo sé que muchas de las personas han experimentado ya fracasos, y han gastado mucho dinero, y se han roto sus esperanzas porque probaron pastillas milagrosas de esto, pastillas milagrosas de lo otro.

Para acabar y poner un colmo entonces la industria farmacéutica salió con otra pastilla milagrosa, otra pastilla que lo que hace es que supuestamente bloquean la grasa. La gente que las usa ha visto que baja la primera semana y después dejan de bajar. ¿Por qué deja de bajar? Porque esa pastilla que usa la farmacéutica que la venden bajo nombre Alli u otras marcas que la venden, aunque sean recetadas por el médico o no recetadas por el médico, están bloqueando la entrada de grasa al cuerpo bajo la idea errónea de que lo que engorda es la grasa. Eso es una idea errónea. La grasa no es lo que engorda. De hecho, si usted se pusiera a comer grasa solamente usted se va a poner de flaco. Eso está comprobado científicamente.

Ahora, si usted combina esa grasa con carbohidratos refinados, pan, harina, arroz, papa, dulce, helado, ese tipo de cosas, entonces sí que la va a engordar. Pero la grasa sola no le puede engordar, porque la grasa sola no produce suficiente insulina para que usted puede engordar. ¿Entonces qué hacen estas pastillas milagrosas que vende la farmacéutica? Bloquean la grasa, hace que inclusive cuando usted va al baño lo que sale es un montón de grasa, pero desgraciadamente también bloquean todas las vitaminas que son solubles en grasa, como la vitamina A que es esencial para la vista y para el sistema inmune, la vitamina D que es esencial para el cuerpo poder absorber el calcio y que no tenga osteoporosis, y bloquean todas las vitaminas antioxidantes, de aceites, como es la vitamina E.

Usted no puede resolver un problema que tiene de malos hábitos, de metabolismo lento, de problema de tiroides, sabe Dios cuál es la causa de su obesidad. Hay distintas causas de obesidad que le hemos estado hablando aquí y lo vamos a seguir hablando en Metabolismo TV con el propósito de educarle. Están los problemas de la tiroides, infecciones del hongo cándido, estreñimiento, la deshidratación que le baja el metabolismo, el estrés que le engorda,es decir hay mucha información que usted debe saber. Pero sea lo que sea no caiga de bobo con una pastilla milagrosa. La próxima vez que alguien venga a ofrecerle una pastilla que piense que es milagrosa dígale que usted ya no es bobo, porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo