Leche Nó, Queso Sí

Quiero comentarles hoy de algo que nos preguntan muchísimo, muchas personas nos escriben en YouTube, en MetabolismoTV o nos escriben a Facebook y nos preguntan: ¡Oiga Don Frank!, ¿Por qué es que en el libro “El Poder Del Metabolismo”, en el libro de “Diabetes Sin Problemas” usted dice que la leche no es buena para adelgazar ni para controlar la diabetes y sin embargo recomienda el queso para adelgazar y para el control de la diabetes?, pues quiero explicarles por qué leche no y queso sí.

La leche, pues es algo así de las sociedades modernas, las sociedades antiguas nunca usaron leche como alimento, leche de otro animal; siempre usaron la leche de la madre, la leche materna; la leche no se recomienda absolutamente para nada para las personas que quieren bajar de peso o para las personas que quieren controlar su diabetes, de hecho para mí, mi experiencia ha sido que es mortal para los diabéticos. Sin embargo, cuando cambia a queso la cosa es distinta, ya esto es mucho más utilizable y es mucho más recomendable, tanto para el que quiere bajar de peso, como para el que quiere controlar su diabetes.

Usted diría, bueno pero la leche y el queso, los dos son lácteos; sin embargo no están en la misma forma; lo que pasa es lo siguientes; cuando usted mira la composición de la leche y mira la del queso; la leche es una mezcla de carbohidratos, o sea azúcares, estamos hablando principalmente de lactosa, que es la azúcar principal de la leche, tiene algo de proteína y tiene grasa.

Ahora, el queso en realidad, cuando usted fermenta el queso, en el proceso de fermentación hay unas bacterias naturales que ayudan a fermentar, porque el queso hay que fermentarlo, hay que cambiarlo de forma y estos carbohidratos, la lactosa, se consumen en el proceso; o sea los consumen las mismas bacterias que lo están trabajando; así que básicamente lo que queda del queso principalmente es que el queso es muy alto en proteínas y puede ser alto o no alto en grasas, pero de carbohidratos casi no queda nada.

El proceso de transformación de leche a queso, le quita al queso la parte que descontrolaba la diabetes, la parte que le engordaba que era la lactosa; mucha gente dice: No, yo voy a comprar queso bajo en grasa; déjeme decirle que la grasa del queso no le puede engordar a menos que su cuerpo esté produciendo insulina; o sea sin insulina nada se puede absorber en el cuerpo, ni la grasa ni nada; la insulina es vital, porque la insulina es la que abre la puerta a la célula para que entren los nutrientes, pero la insulina solamente se produce en cantidades cuando hay muchos carbohidratos.

La razón por la cual nosotros usamos esta tabla de alimentos tipo E, que son alimentos E porque engordan, que son E porque son enemigos del control de la diabetes, es porque en esta tabla usted va a ver que la leche, está entre los que engorda; sin embargo usted va a encontrar que el queso esta entre los amigos del control de la diabetes y los que adelgazan, por lo mismo, porque estos son bien bajos en carbohidratos, los quesos y la leche es bien alta en carbohidratos.

Por ejemplo, un vaso de leche común y corriente de 8 onzas, de 240ml, pues tiene fácil 12 gramos de carbohidratos, mucha gente que desconoce de esto, piensa que si compra leche deslactosada, pues están haciendo la gran cosa, eso es otra mentira, eso se lo explico en los dos libros. Es una mentira porque la leche deslactosada, lo único que hacen es que le echan una enzima que permite que usted utilice esa lactosa; o le quitan la lactosa y entonces le meten otra azúcar, porque los que venden leche saben que una leche que no sea dulce no se va a vender; por lo tanto como ellos quieren vender, pues le ponen otro tipo de azúcar y le quitan la lactosa y le meten otro tipo de azúcar y como quiera le va a engordar.

Así que básicamente cuando usted transforma de leche a queso; usted está sacando en el queso la proteína y la grasa, que es la parte que menos insulina producen, por lo tanto es la parte que menos le engorda, por lo tanto es la parte que le ayuda a controlar la diabetes, entonces esa es la diferencia. Por eso les digo que Leche Nó y Queso Sí. Y eso se los comento pues, porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo