Los antibióticos y tus niños


Hoy quiero hablarte de los efectos que debes tener cuidado con los antibióticos y tus niños y compartir algunas posibles soluciones. Hay ocasiones en que hay que utilizar antibiótico, de eso no hay duda.

Ahora, cuando hablamos del tema de un niño, pues hay que tomar otros datos en consideración porque el cuerpo de un niño no es igual que al de un adulto. Hay un estudio reciente que se publicó en la JAMA. JAMA quiere decir Journal of American Medical Association, el Jornal de Estudios Clínicos de la Asociación Americana de Medicina, y en la sección de pediatría; o sea que es un estudio que se hizo en el área de pediatría con los niños en relación a los efectos de los antibióticos en esos niños. Ese estudio básicamente lo que descubrió es que el uso de antibióticos en los niños aumentaba el riesgo del asma en esos niños, de alergias, de dermatitis que son infecciones en la piel, problemas de la piel, rinitis que son problemas de las vías respiratorias y demás, inflamatorio y la conjuntivitis que saben ustedes que da alrededor de los ojos que son como infecciones. O sea que se vio que hay un aumento en los niños que usan antibióticos de forma repetida, pues hay mucha más incidencia de todo este tipo de condiciones en ellos.

Ahora, eso hace mucha lógica, porque cuando miramos el cuerpo, sabemos que dentro del intestino existe lo que llaman la flora intestinal, también se le llama la microbiota. Esa microbiota o flora intestinal es una población gigantesca de bacterias buenas, bacterias buenas que de muchas formas protegen al cuerpo, ayuda con la digestión y de alguna manera ayudan al sistema inmune a la defensa del cuerpo contra organismo parasíticos problemáticos como las bacterias, como los hongos, como los parásitos. Así que básicamente la flora intestinal es una protección que todos tenemos dentro del intestino. 

Este estudio básicamente lo que refleja es que los antibióticos en estos niños pues causan una incidencia bastante más alta en estas condiciones luego en la vida de un niño. Eso hace lógica, porque sabemos que los antibióticos son antibióticos que quiere decir anti vida, ¿Qué es lo que matan?, matan bacterias. Pero desgraciadamente los antibióticos no escogen las bacterias que matan, matan todas las bacterias, lo mismo malas que buenas. Cuando el niño tiene que usar antibióticos, pues tiene que usar antibióticos, pues ¡tiene que usar antibióticos! Si tu médico te dice que el niño tiene que usar antibióticos, se los tiene que dar.

Los antibióticos pueden ser salvavidas, pero hay que saber que hay ciertas responsabilidades que tu como padre, como madre, como abuelo, como abuela pues tienes que saber que necesitas tomar algunas medidas para que el daño no se acelere, el daño no sea mayor en el cuerpo de un niño. ¿Qué cosas se pueden hacer? Si un niño tiene que tomar antibiótico, tiene que tomarlo. Algo que sería bueno pensar es que sería preferible no utilizar los antibióticos de forma preventiva, o sea a veces se tratan de utilizar de forma preventiva, en ocasiones el niño empieza como con un catarro y empiezan a darle antibióticos desde antes y ya empiezan a hacerle daño a la flora, cuando el catarro muchas veces, el mismo cuerpo tiene la habilidad de combatirlo, el mismo sistema inmune del niño. Pero si hay la orden de dar un antibiótico, el médico sabe lo que hace, está perfecto que se le dé. De ninguna forma vayas a parar de darle el antibiótico, porque entonces ahí, una de las responsabilidades que tiene es ayudar a combatir el hecho de que no le haga daño al niño en el futuro.

¿Cómo se hace? Bueno, sabemos que el antibiótico arrasa, destruye la microbiota, la flora intestinal, ahora ese cuerpo queda sin protección, el cuerpo de ese niño. ¿Qué se puede hacer?, bueno hay distintas estrategias:

  • Una es, consigues en tu mercado, donde quiera que tú vivas, en el país que vivas trata de conseguir algo que sea flora intestinal, pero tiene que buscar que sea de verdadera buena potencia, que sea de marca, que sea algo que realmente funcione. Cuando tú tienes una bacteria buena que funciona, de esas que vienen para suplementar, no importa de la marca que sea. Si tú quieres saber si funciona o no, tomas un poquito de leche, un platito de leche, le echas una cápsula de bacterias buenas encima y lo dejas por la noche. Si al otro día amanece como un quesito, como que se hizo un poco de queso, eso quiere decir que la bacteria estaba viva. Si no pasó nada con la leche y no te hizo el quesito quiere decir que estaba muerta. Así que consigues una buena bacteria que puedas suplementar al niño para reemplazar esa flora.
  • Yogurt

    Ahora vamos a decir que tú no tienes disponible en tu país porque no sé dónde vives, que no tienes disponible ese tipo de suplemento, ese tipo de suplemento de probióticos, pues tienes una alternativa, buscas el yogurt, pero buscas el yogurt casero. El yogurt casero que se hace en todos los países tiene flora intestinal, porque con eso es que se hace y se sabe que las poblaciones donde consumen más yogurt tienen mucho menos infecciones y mucho menos de todas estas problemáticas de asma, de alergias, de dermatitis, de rinitis, de conjuntivitis por razones obvias, porque el yogurt como tal combate. Las bacterias buenas que trae el yogurt combate las malas y les reemplaza al cuerpo una buena parte de la flora que se perdió.

Entonces, a la hora de tomar una decisión con un niño, toma tu decisión, sigue las indicaciones de tu médico, pero por favor trata de restablecer esa flora, de forma que ese niño o esa niña no se vea afectado luego por el efecto dañino que si pueden tener los antibióticos. No hay nada que sea completamente inofensivo. Los antibióticos son muy buenos, son muy importantes y salvan vidas, pero también hay que saber que también pueden hacer daño a la flora y te toca entonces tratar de reparar eso. Y esto pues te lo comento, porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo