Mala Digestión y el Metabolismo Lento

¡Si no digiere no adelgaza!. Quiero hablarles hoy de la importancia de tener una buena digestión a la hora de bajar de peso, porque la realidad es que si usted no digiere bien, si tiene problemas digestivos, no va a adelgazar, haga lo que usted haga. Entonces vamos a explicar un poquitito sobre esto: el cuerpo está compuesto de varios sistemas, tiene un sistema digestivo, tiene un sistema hormonal, tiene un sistema nervioso, y es como cuando usted tiene un motor de su carro, si le está fallando algo en la carburación al motor usted no puede decir que el motor está funcionando bien porque está fallando la carburación. Si está fallando algo en la trasmisión del carro usted no puede decir que el carro está funcionando bien. Lo mismo pasa con el cuerpo, cuando la digestión está fallando la persona se le va a afectar el metabolismo, le va a producir en metabolismo lento y cuando le produzca un metabolismo lento justo detrás viene la obesidad.

Entonces comentemos del sistema digestivo y de las cosas que usted puede hacer para evitar problemas digestivos; hay cantidad de gente que tiene problemas de acidez estomacal, de hecho las farmacéuticas se están haciendo una fiesta con la cantidad de antiácidos y cosas que ellos venden para la acidez estomacal. Mucha gente tiene reflujo, tiene acidez, la gente que más acidez y más reflujo tiene son la gente que está gorda y los diabéticos. Nadie tiene más acidez y más reflujo que los diabéticos y los gordos. Ahora quiero explicarles por qué y cuáles son las soluciones a eso.

Nosotros trabajamos, o yo he trabajado, por casi 15 años con mucha gente sobrepeso y mucha gente diabética. Porque diabetes y obesidad van de mano en mano. Se sabe que más del 90% de todos los diabéticos están sobrepeso. La digestión es vital, a la hora de adelgazar usted necesita digerir. El punto de la digestión es que lo que usted come no es nada más que energía potencial. Ejemplo, si usted tiene un pedazo de pan en la mano ese pan es una energía potencial, pero ese pan no cabe dentro de una célula. Por lo tanto ese pan tiene que pasar por un proceso digestivo que rompa el pan en sus partículas más pequeñas, microscópicas, para que puedan ser utilizadas por una célula, que es una cosa tan pequeña que usted necesita un microscopio para poderla ver.

Entonces, ¿cómo usted hace que el pan o el pedazo de carne, o la ensalada llegue en forma de nutriente hasta una célula? Pues usted lo hace a través de la digestión, el cuerpo humano tiene un sistema digestivo. Cuando usted ingiere alimentos, ya sea alimentos tipo A que son de los que adelgazan, o alimentos tipo E que son de los que engordan, como explicamos en el libro “El Poder del Metabolismo”, cualquiera de los alimentos está en su tamaño macro. Y eso que está en macro, que quiere decir grande, una molécula bien grande que no entra a una célula, tiene que entrar a una célula, a ese puntito que ni se ve. Entonces, ¿cómo convertimos algo tan grande en esa cosita que casi ni se ve? Eso lo hacemos a través de la digestión.

Básicamente el proceso de digestión es el proceso de liberar la energía que contienen los alimentos, liberarla para que las células del cuerpo la puedan utilizar. Para que al poderla utilizar pueda haber energía que es capacidad de movimiento. Cuando usted dice “¡Tengo mucha energía!” está diciendo “Tengo mucha capacidad de producir movimiento”. Poca energía, cansado, débil, poca capacidad de producir movimiento. El metabolismo, M-E-T-A-B-O-L-I-S-M-O,  es una palabra que viene del griego donde la palabra “meta” tiene dos significados: Uno es cambio, como decir metamorfosis, y el otro es movimiento. Cuando usted dice “un cáncer que está en metástasis”. Es un cáncer que se está moviendo a través del cuerpo. Pero la palabra metabolismo, que es con lo que nosotros trabajamos, tiene que ver con el movimiento, con los cambios. No puede haber cambio en algo si no hay movimiento. Así que movimiento y cambio son sinónimos, o sea están uno con el otro. Pero principalmente estamos mirando el aspecto de movimiento.

El metabolismo tiene que ver con el movimiento, con la capacidad de moverse, con la capacidad de tener energía, con la capacidad de hacer ejercicio, con la capacidad de quemar la grasa. Tengo grasa, quiero sacarla, pues la tengo que moverla. Entonces utilizo mi metabolismo, lo potencio para que mi metabolismo me ayude a quemar esa grasa y moverla hacia fuera, de forma que ahora estoy delgado y me pueda sentir sin tanta grasa. Así que ese es el juego, llevarlo desde macro, el alimento, hasta el micro que es esa parte pequeñita de esas partículas microscópicas que pueden ser utilizadas por la célula.

Entonces cuando usted ingiere alimentos esos alimentos bajan por la tráquea y entran al estómago. En el estómago hay distintas sustancias que actúan sobre esos alimentos para poderlos romper de macro a micro, lo primero es una cuyo símbolo es HCL, que es ácido hidroclórico. El ácido hidroclórico es un ácido que se produce en la pared del estómago y es un ácido tan y tan potente que si usted tomara un recipiente con ácido hidroclórico y le hecha un clavo de acero dentro, en menos de una semana se lo hace polvo. Pues ese mismo ácido es el que su cuerpo produce. Ese ácido tiene un PH que es bien ácido y bien corrosivo. Imagínese que usted puede comerse un chicharrón de cerdo, un cuero de cerdo, un pedazo de carne dura, y ese ácido hidroclórico las rompe. O sea es una cosa súper potente. El ácido hidroclórico es la primera sustancia que actúa sobre eso.

Ahora, al lado del estómago está el páncreas. El páncreas, que es el órgano que se les daña a los diabéticos, que produce la insulina, también además de insulina produce unas enzimas digestivas. Las enzimas digestivas son enzimas como decir la amilasa. Amilasa es una enzima que rompe lo que tiene que ver con los carbohidratos. Rompe las cadenas de carbohidratos y las convierte en azucares simples. Está la lipasa, que es la enzima que rompe las grasas. Cuando usted come algo con grasa, pues necesita lipasa. Si come algo, un carbohidrato necesita amilasa. Y luego están las proteasas, que son las que digieren las proteínas. Una de las más conocidas es una que se llama pancrelipase. Pancrelipase viene de pancre porque viene de páncreas y rompe proteínas.

El pancrelipase es una enzima que se produce en el páncreas que tiene amilasa, tiene lipasa y tiene proteasa. Y esa empieza actuar junto con el ácido hidroclórico dentro del estómago, todo eso está pasando sin que usted se entere. Y está ahí el proceso digestivo. Cuando usted come usted sabe nada más qué comió, pero automáticamente sale el ácido hidroclórico, empieza el páncreas a poner la pancrelipase, amilasa, lipasa, proteasa dentro del estómago y empieza a digerir eso para convertirlo de macro a micro. En el estomago, se forma una masa blanda que luego va a bajar por el intestino y en el intestino es donde va a ocurrir la absorción. Quiere decir que el cuerpo va a absorber esos nutrientes para poderlos llevar a las células para con eso crear energía. Y al crear esa energía crear movimiento. Y ese movimiento que va a crear es lo que llamamos metabolismo.

Así que básicamente usted digiere para cambiar de macro, el tamaño del alimento de macro, a micro, que es lo pequeñito, y ahí el cuerpo usando el ácido hidroclórico y las enzimas lo destruye y lo lleva a su tamañito más microscópico, que es micro, lo absorbe a través del intestino, lo lleva hasta las células y ahí hay combustión. Ahí con la presencia del oxígeno, del agua que usted toma, del aire que usted respira, con el agüita que usted toma y con todos los otros vitaminas y minerales, se produce una combustión. Y ahora el cuerpo toma esos nutrientes y los convierte en energía y usted tiene ganas de moverse, y ganas de hacer ejercicio, y puede adelgazar, y el día le dura y no se cansa porque esto está produciendo. Ahora, cuando una persona tiene problemas digestivos esto no funciona.

Si no funciona la digestión, usted come y el cuerpo va a producir el ácido hidroclórico, lo va a echar en el estomago, pero como no está digiriendo bien y hay exceso de ácido, y al haber exceso de ácido ese ácido empieza a quemar las paredes del estómago. Cuando empieza a quemar las paredes del estómago se llama ulcera, se llama reflujo, se llama acidez. Y todo lo que está pasando, lo que más ocasiona esto, y es algo que se explica en el libro “El Poder del Metabolismo”, lo que más ocasiona los problemas digestivos es, no lo va a creer, pero es baratísimo a resolverlo, es deshidratación.

Nada produce más problemas digestivos que la deshidratación, no tomar suficiente agua. En episodios anteriores hemos dicho que la cantidad de agua que se recomienda tomar para adelgazar, para recobrar el metabolismo, es que usted tome el peso de su cuerpo, si están libras lo divide por 16 y sabe cuántos vasos le tocan al día, de 8 onzas. Si está en kilos, en kilogramos, el peso lo divide por 7 y da lo mismo, le da cuántos vasos le tocan al día. Total que entonces serían, qué sé yo, de 250 mililitros, que son más o menos 8 onzas. Pero si usted usa esta fórmula y toma suficiente agua, vamos a decir por ejemplo yo peso más o menos como 160 y pico libras, pues a mí me tocan 10 vasos de agua. Y yo me aseguro de tomarme mis 10 vasos de agua durante el día.

Tengo un cuerpo de 61 años de edad, pero todas las piezas funcionan. Y no tengo ninguna enfermedad y no padezco de nada. Simple y sencillamente porque le estoy dando suficiente agua para que este cuerpo, como el agua es H2O, la O es la O de oxígeno, ese mismo agua la usa el cuerpo para hacer lo que llaman el bicarbonato de sodio. Bicarbonato de sodio es lo que se crea en la pared del estómago para contrarrestar el ácido. Y es lo que evita que a usted le dé una ulcera en el estómago. Cuando usted no le da suficiente agua al cuerpo no hay suficiente bicarbonato de sodio. No hay suficiente bicarbonato de sodio, ahora el ácido hidroclórico le va a quemar la pared del estómago. Ahora usted tiene la acidez. Y ahora tiene mala digestión. Y como tiene mala digestión, tiene poco metabolismo. Como tiene poco metabolismo, tiene obesidad. ¿Ve cómo está todo relacionado? ¿Sabe qué? La verdad siempre triunfa. Toma agua.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo