Podemos aprender de las ratas


Quiero compartir con ustedes un estudio de investigación científico, que acaba de publicar, algo moderno, que es un estudio que se hace con ratas. Pero déjeme decirle que podemos aprender de las ratas.

Se acostumbra en la ciencia de que cuando uno tiene que hacer experimentos, no sería ético usar gente viva, común y corriente para hacer experimentos, porque los pondríamos en riesgo. Entonces, el ser humano tiene ciertas características físicas, biológicas que son muy parecidas a otros animales. Uno de los animales que es un mamífero, igual que el cuerpo humano pues son las ratas, entonces se usan ratas para investigación y vienen distintas variedades de ratas que inclusive se crían, se desarrollan por distintas generaciones para hacer distintas pruebas de distintos tipos de enfermedades, de cáncer y demás.

Muchas de las pruebas que se hacen de cáncer no se hacen con gente viva; o sea toman el tumor de un paciente vivo, un tumor vivo, lo implantan debajo de la piel de una cierta rata y observan que crecimiento tiene eso, o inclusive pueden implantarlo ahí, ver qué crecimiento tiene, poner cierta parte de una dosis, de un cierto medicamento anti cáncer y ver cómo funciona la rata, para así no arriesgar a una persona. Y así mucho de lo que nosotros hoy en día usamos de medicamentos primero fue probado en ratas y luego entró a los estudios clínicos para ser probado con personas, pero hay que llevarlo por ese proceso.

Entonces, hay un artículo interesante que se llama algo así como decirle “Sinckenly sweet”, querría decir en español: “Enfermizamente dulce”. Enfermizamente dulce; así que es “Enfermizamente dulce el jarabe de maíz de alta fructosa y su posible rol con el cáncer intestinal”. Este artículo lo escribió el doctor David Johnson que es un gastroenterólogo del Eastern Virginia Medical School y en él estaba mencionando que se ha descubierto recientemente que el cáncer colorrectal, o sea que es el cáncer que tiene que ver con el colon y con el recto, está creciendo de forma acelerada, sobre todo en la gente joven y se vio por ejemplo que para el año 2030:

  • Se está esperando un crecimiento de 90 a 125% de casos de cáncer colorrectal en el grupo de personas que van de 20 a 34 años de edad, o sea la gente joven, está habiendo más cáncer en la gente joven que en la gente adulta, porque usted mira ese mismo cáncer, y lo mira en el año 2030,
  • Se espera un crecimiento de 28 a 46% en el grupo de personas de 35 a 49 años de edad, quiere decir que los que más cáncer van a tener son los más jóvenes.

Ahora, mirando ese estudio, la Asociación Americana de Cáncer empezó a cambiar sus parámetros y ahora está pendiendo que todos se empiecen a revisar de esa condición desde los 45 años de edad, antes era desde los 50, o sea que empezaron a bajar porque se están dando cuenta que está ocurriendo cada vez más cáncer colorrectal en la gente joven.

Entonces, mirando esa población se han hecho otros estudios, uno de ellos específicamente en ratas que correlaciona, porque una de las sustancias que más ha crecido su uso mundial es el Jarabe de maíz de alta fructosa que se llama High Fructose Corn Syrup, HFCS, que es lo que se usa para endulzar todos los refrescos azucarados, todos los refrescos de todas las marcas si usted los mira, están endulzados con jarabe de maíz de alta fructosa. Usted va a buscar los hot-dog, usted va buscar el chocolate, usted va a buscar el pan, todo eso se está endulzando con jarabe de maíz de alta fructosa, tiene que ser así porque vale 40% menos, es más económico, 40% más económico que el azúcar regular. Así que el jarabe de maíz de alta fructosa es de esas sustancias que ha venido subiendo vertiginosamente en su uso mundial.

En un estudio reciente que se hizo precisamente en ratas, se hace en ratas porque no es ético hacerlo en personas, se descubrió lo siguiente, este estudio se llama así: “El jarabe de maíz de alta fructosa aumenta el crecimiento tumoral en el intestino de las ratas” y en este estudio lo que se descubrió, este estudio lo hizo el doctor Goncalvez y su grupo y se publicó en la revista Science que es muy prestigiosa.

En este estudio lo que se descubrió es que el equivalente de tomarse 12 onzas de refresco azucarado que sería como una lata de esas de refresco, 12 onzas de refresco azucarado diario, llevado a las ratas, o sea en la proporción del tamaño de las ratas produjo un aumento vertiginoso en el cáncer colorrectal de las ratas y descubrieron exactamente que lo que pasaba es que hay una enzima, o sea cuando hay un tumor canceroso, pues este tumor produce una enzima, una enzima quiere decir una sustancia que actúa sobre otras, esa enzima se llama ketohexokinase, y esa enzima que produce el tumor toma el jarabe de maíz de alta fructosa y lo usa para acelerar el cáncer. O sea que ya descubrieron inclusive cuál es el mecanismo que usa el tumor de cáncer que produce una enzima especial que utiliza el jarabe de maíz de alta fructosa para acelerar el crecimiento de su propio tumor. O sea es como un uso que le da al jarabe de maíz de alta fructosa.

Entonces, moraleja de este asunto, la moraleja de este asunto es que no tenemos que esperar a que ya nos estemos muriendo la gente joven de cáncer de colon, colorrectal por el uso del maíz de alta fructosa, es tiempo que las ratas nos enseñen algo, nos enseñen a que tenemos que evitar todos los alimentos que nosotros veamos en el supermercado, refrescos y demás que estén siendo endulzados con jarabe de maíz de alta fructosa, ¡Son alimentos para evitarse!, porque de la misma forma que el cáncer colorrectal ha venido creciendo dramáticamente, así mismo ha ido creciendo el uso de ese endulzador artificial, porque es algo producido artificialmente del maíz, pero es muy, muy pro cáncer. Así que ¡Cuidado con el eso!, las ratas nos pueden enseñar. Esto se los comento, porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo