Siempre Pide Lo Que Más Daño Le Haga

¡Yo quiero lo que más daño me haga! Quiero hablarte hoy de esa cosa maravillosa, misteriosa que tiene el cuerpo humano que siempre te pide lo que más daño le haga ¿cómo es eso? Pues te explico, fíjate; a través de ya, hace 15 años ayudando a personas a adelgazar, trabajando con el metabolismo, trabajando con diabéticos, trabajando con personas que han luchado con el sobrepeso toda la vida a bajar de peso, que vuelven a subir, que hacen dietas, que cuentan calorías, que evitan la grasa, que se hicieron la bariatrica, que se cortaron la grasa, que les volvió a salir, a través de eso uno va aprendiendo porque si tu ves algo que pasa, y pasa y pasa y pasa y se repite. Llega un momento que empiezas a observarlo y dices ” ¡caramba! esto como que se repite, se repite y se repite”. Y uno aprende hasta de las cosas que no están en los libros.

Por años yo he estado estudiando el metabolismo, buscando los misterios del metabolismo, buscando por qué esto es así, por qué esto funciona para unos y para otros no funciona y buscándole como decimos acá en Puerto Rico las “7 patas al gato” el gato no tiene más que 4 pero uno siempre anda buscando las otras 3, pero el punto es este. Una cosa que he descubierto es que el cuerpo humano siempre pide, te pide como antojo aquello que más daño le haga, eso parece extraño pero eso es la verdad, te voy a explicar por que, por ejemplo, déjame recordarte cosas que quizá tú cuerpo te esta pidiendo o que les pide a algunos como: Mira que cosa sabrosa; allá en México le dicen pastel, nosotros en Puerto Rico le decimos bizcocho pero allá en Venezuela no se puede decir esa palabra, porque es que todos estos países tienen su forma de interpretar el español y a veces es peligroso lo que uno dice, es peligroso, pero de todas maneras usted ya saben que yo soy de Puerto Rico puedo decir una barbaridad que allá en su país sea una mala palabra así que si digo eso, me perdonan. Como decimos nosotros bizcocho, el pastel de chocolate pues es algo que llama la atención, el chocolate de por sí. Hay lo que nosotros llamamos los “chocaholics” acá en Puerto Rico en donde nosotros atendemos, en las facilidades que tenemos de NaturalSlim, RelaxSlim, que son como unas clínicas, atendemos 500, 600, 700 personas semanales y nos llega mucha gente que son chocaholics.

Chocaholics son personas adictas al chocolate y no pueden parar lo usan en forma de Snickers, en forma de lo que sea pero quieren chocolate, no tranzan por otra cosa, entonces este chocolate es una de esas cosas que da satisfacción, de hecho yo personalmente me encanta el chocolate pero básicamente hay veces que el cuerpo a usted le está pidiendo chocolate, le está pidiendo chocolate, chocolate, chocolate. Ya usted sabe por lo que le voy a explicar ahora mismo que es que al cuerpo es una de las cosas que más daño le hacen, porque el cuerpo hace eso pero le voy a explicar el mecanismo.

Otra cosa que piden muchas veces son los refrescos azucarados, no tiene que ver que sea Coca-Cola pudiera ser 7-up, Sprite, lo que sea pero aquí está la más conocida, muchas personas que tienen problemas de obesidad que tienen problemas con el metabolismo, diabéticos hoy en día, llegaron a esa condición porque estaban adictos a esto y cuando digo adictos es ¡oiga, adictos! Yo tengo personas que hemos tenido que desintoxícarlos por 48 horas y les dio dolor de cabeza, mal humor, como el adicto que usted le está quitando una droga de heroína, les da un síndrome de retirada en ingles le llaman “withdrawal syndrome” les da de todo y “no hay quién le beba el caldo” en lo que se desintoxica, el cuerpo le pide esto porque es lo que más daño le hace o le pide dulces.

Muchas de las personas que nosotros atendemos están adictos a los dulces, distintos tipos de dulces, el más famosos que es el “m&m”; pero básicamente hay personas que mueren por un dulces, que se esconden, que esconden las envolturas, como criminales. Se escapan de algún sitio para poder comerse un dulce y se engañan a ellos mismos a veces porque a veces están a dieta. Están adictos al dulce, y así hay gente que no pueden estar sin una pizza, pasan por enfrente de una pizzería y la boca le babea y darían cualquier cosa por comerse su pizza por supuesto con su Coca- Cola, como dice Jorge que comer pizza ( Jorge es pastor) pero dice que comer pizza sin Coca-Cola es un pecado. No sé en que parte de la biblia está eso pero esa es su interpretación en San Jorge dice, ¡si por que él se llama Jorge! Está en San Jorge, ¡hay por favor! por favor.

De todas maneras quiero explicarle que es lo que pasa que su cuerpo pide algunas cosas. Yo personalmente cuando estaba gordito, antes de entrar en todo esto, el cuerpo mío lo que más me pedía eran cosas como el chocolate ¡Me lo pedía! o sea, que yo podía estar tranquilito y de momento decía “Hay que ganas tengo de comerme un chocolate” ¡hay! Hay personas que me dicen “Mira, yo es con los dulces”, “yo es con los refrescos” y hay distintas cosas porque hay gente que es hasta con otras cosas, como la leche y demás. La leche tiene mucha lactosa que es una azúcar bien potente, pero el punto es este; aquello que su cuerpo más le pida eso es precisamente lo que más daño le hace, pero quiero explicarle el mecanismo.

En episodios anteriores hemos hablado de la diferencia entre sistema nervioso y sistema excitado; todos nosotros tenemos un sistema nervioso que es excitado para manejar una emergencia y eso produce una excitación nerviosa pues lo que se ha descubierto en estudios clínicos, que cuando uno utiliza una sustancia, algo como la azúcar que estimula el sistema nervioso por ejemplo si usted ve un niño que quiere que se este quieto y les da un dulce, pues al darle un dulce en ese momento pega a brincar en todo sitio porque le estimula el sistema nervioso, como es una energía falsa luego se cae y lo que le da es sueño, pero el dulce usted puede notar que si a los niños les quita el dulce o les reduce el dulce el niño se comporta mejor porque no le estimula tanto el sistema nervioso, pero a nosotros nos pasa igual.

Todos estos alimentos que nos hacen daño estimulan al cuerpo, estimulan el sistema nervioso, lo que llaman el sistema nervioso simpático dominante que es el sistema nervioso excitado, eso hace que la persona no se puede quedar quieto, no puede estar sentado, no puede dormir bien, no puede dormir profundo, no puede concentrarse porque el sistema nervioso está excitado. Así que eso crea también, esa excitación crea un disparo de una sustancia que se llama beta-endorfina que se produce aquí en la glándula pineal y la beta-endorfina es adictiva porque es familia de la morfina así que básicamente todos esos alimentos que el cuerpo le pide esos son los mismo que no le dejan adelgazar, esos son los mismos a los que usted está adicto, esos son los mismos que le dan la estimulación que usted no necesita. Así que la próxima vez que usted diga ¡oiga yo quiero adelgazar bien rápido! Decida ver y hacer un inventario de qué es lo que su cuerpo le está pidiendo, quíteselo. Quíteselo por una semanita, a lo mejor le da dolor de cabeza, a lo mejor se pone de mal humor, a lo mejor no hay quién le beba el caldo por dos o tres días pero déjeme decirle que va a ver unos resultado espectaculares. Porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo