Un olor sospechoso


Quiero explicarte hoy sobre lo que he descubierto relativo a las fragancias, sobretodo a los olores sintéticos de los cuales estamos rodeados donde quiera y el daño que te pueden hacer.

Te voy a enseñar por aquí una imagen; me has oído en cantidad de episodios de MetabolismoTV hablar de la importancia del control que tiene el sistema nervioso sobre el metabolismo, sobre la calidad de sueño, sobre la sexualidad, sobre la habilidad de adelgazar, sobre la habilidad de realmente controlar tu sistema hormonal y demás.

Ahora, el sistema nervioso existe principalmente en el cerebelo, pero resulta que la forma más rápida de afectar el sistema nervioso es a través del olfato; ese instinto que todos tenemos del olfato que nos ayuda a detectar un alimento que está podrido para no comérnoslo como protección funciona así:

Por ejemplo aquí tiene una rosa, tiene su fragancia, esa fragancia como tal son unas moléculas muy muy livianas, pero que tienen una alta vibración, todo está vibrando en este universo, pero es una alta vibración, muy alta y cuando llega a la nariz, la sustancia como tal entra a la cavidad nasal y el bulbo olfatorio que es una parte donde se siente el olor como tal, y se conecta directamente con esta parte del sistema nervioso que se llama el sistema límbico del cerebro. El sistema límbico es el centro de las emociones, es el centro donde está el interruptor que decide si se va activar el pasivo o el excitado; o sea que la forma más rápida, más eficiente de llegar directamente al centro de control del sistema nervioso, es ¡El olfato!

Entonces, básicamente una vez que tú estás consciente de eso, tienes que estar consciente entonces de que estamos todos rodeados hoy en día de cantidad de fragancias que son sintéticas.

Por ejemplo, este es un atomizador de esos comerciales que se usa en los baños, que para poner buen olor, evitar los malos olores que puedan acumularse en un baño, de la humedad y algo de eso; pero fíjate que esto, si tú buscas, si ves el atomizador realmente te acercas y ves los ingredientes, pues en ningún sitio te dice natural, no dice nada de eso, solamente dice una palabra clave, la palabra clave es “fragancia”.

Siempre que tú veas la palabra fragancia, por ejemplo dice fragancia de lavanda. Lavanda es un aceite esencial muy medicinal, muy terapéutico, muy calmante, muy que ayuda al sueño y muy que ayuda al metabolismo. Así que fragancia de lavanda con fragancia de camomila; la camomila es una hierba que se usa para tranquilizar el sistema nervioso, se usa para dormir, muy medicinal, muy terapéutica, pero fíjate que la palabra clave es fragancia. Cuando dicen fragancia lo que te está diciendo es que no es natural, es un químico sintético, es lo mismo que se usa para darle olor a los detergentes, a la mayoría de las cremas que tú usas y a todo lo que nos rodea.

A las fragancias sintéticas se les conoce también como disruptores hormonales, que son sustancias que como están llegando directamente al sistema límbico a través del olfato, cuando entra al sistema límbico le da un impacto directo a todo el sistema nervioso, pero es instantáneo; de hecho lo más rápido, la forma más rápida de afectar a un sistema nervioso es a través del sistema límbico. Estas fragancias se convierten en disruptores hormonales porque afectan el sistema nervioso, que es lo que controla las glándulas que a su vez produce las hormonas testosterona, estrógeno, cortisol, adrenalina, todas esas hormonas que son mensajeras, que nos permiten a nosotros ser hombre, mujer, tener funciones, sexualidad, todo eso, está siendo controlado por el sistema nervioso.

Cuando una fragancia sintética penetra le da un mensaje, pero tú no sabes ¿Qué mensaje le está dando?, y lo que se está viendo con estas fragancias sintéticas es que son todas disruptores hormonales; de hecho el 95% de todas las fragancias que venden comercialmente  son derivados de petróleo, el 95%. Uno de los que más se usa para crear olores es el benceno, que de hecho es un agente carcinógeno y hay otro que son los aldehídos, que son lo que se usa para preservar, son preservantes, pero ambos son irritantes y ambos son comprobados como carcinógenos.

Se ha demostrado científicamente que estas sustancias sintéticas crean problemas de asma, problemas de los riñones, alergias, insomnio, déficit de atención, depresión, fíjate que te dije ahorita que afectan las emociones, porque están tocando el sistema límbico que es donde nacen las emociones; así que causan depresión, ansiedad, tristeza, agresividad, desgano, impotencia, frigidez en la mujer, problemas reproductivos; todos esos efectos que se están causando sobre el sistema hormonal a base de esa disrupción de las hormonas, de esa agresión del sistema nervioso, viene de todo este tipo de fragancias comerciales, porque estos son sintéticos.

Si tú quieres buen olor en tu casa, explora el mundo de los aceites esenciales. Claro, un poquito más adelante tengo que hablarte algo un poco de eso, porque los aceites esenciales también son un negocio que se ha convertido en un negocio de gente deshonesta. Se calcula que más del 80% de los aceites esenciales están contaminados, están adulterados, con sustancias sintéticas. Las ansias por dinero crean mucha deshonestidad, como hay industrias que no están reguladas como la industria de los aceites esenciales, pero si tú conoces a alguien que tenga acceso a aceites puros, esenciales, puedes tener una que otra fragancia en tu casa, pero que sea natural, que venga de los aceites esenciales. Si dice la palabra fragancia, ¡Húyele!, porque es un olor no solamente sospechoso sino dañino. Y eso te los comento, porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo