Combatiendo la inflamación


Quiero compartir contigo una información reciente de un último estudio que se hizo en Estados Unidos, estudio científico que me pareció interesante porque te da una solución fácil al tratar de reducir los niveles de inflamación en el cuerpo.

Vamos a hablar de un órgano que se llama el bazo, el bazo en inglés le llaman spleen, que está por debajo del seno izquierdo es pequeño pero es muy importante. Te enseño una imagen acá para que sepas de qué vamos a hablar. En este área debajo como del seno izquierdo hay este órgano que aquí se ve en grande, es una glándula, le llaman el bazo. Es muy importante porque ahí se almacenan y siempre están listos para entrar en batalla los glóbulos blancos, los macrófagos y esas células del cuerpo que defienden tu cuerpo de los invasores; o sea cuando un virus entra o una bacteria entra tu primer frente de ataque, de defensa está en el bazo; por eso hay personas que les han quitado el bazo y siguen vivos pero ya sus defensas no están igual. Es como tener un cuartel del ejército que está listo para salir en cualquier momento. Así que el bazo es algo bien importante, cuando hay infecciones pues el bazo tiene que estar listo para lanzar sus células protectoras.

Lo que se descubrió es que en el cuerpo todas las enfermedades graves tienen que ver con inflamación. Cuando hablamos de cáncer hablamos de inflamación y después el cáncer. Cuando hablamos de problemas cardiovasculares hablamos de inflamación y después del problema cardiovascular. Cuando hablamos de problemas de los riñones primero hablamos de la inflamación y después del problema del riñón. O sea que siempre empieza por la inflamación, la inflamación es un proceso donde los tejidos se inflaman, se recrecen, se enrojecen y esto de un área de alerta y peligro; así que es como un aviso de que algo va a pasar que no es tan bueno.

Investigadores en la Universidad de Augusta University, que es el Medical College of Georgia, es en Estados Unidos en el estado de Georgia, publicaron en el Jornal de Inmunología en un estudio que dirigió el doctor Paul O’Connor algo muy interesante y es que ellos estuvieron haciendo pruebas con bicarbonato de sodio.Bicarbonato de sodio es eso común que nosotros usamos en la cocina, que se usa mucho para sacar malos olores de la nevera, que lo venden en todos los supermercados, que es algo, un elemento común natural. Y empezaron a hacer estudios con bicarbonato de sodio y ratas que tenían infección y notaron que al darle a las ratas bicarbonato de sodio, las células dentro del cuerpo de la rata, unas células que se llaman células mesoteliales, que son como del epitelio.

Epitelio quiere decir como la capa de afuera de la piel, todos los órganos están cubiertos en un epitelio que es una capa bien finita de unas células solamente que separa, literalmente separa cada órgano uno del otro. Pues esas células tienen pegados unas partes que se llaman microvilli. Microvilli son como unas prolongaciones que parecen unos deditos y eso cuando le daban bicarbonato de sodio a las ratas notaban que esas prolongaciones que parecen dedos, se extendía automáticamente para avisar al resto del cuerpo, porque el mecanismo de defensa del cuerpo funciona a base de que cuando se siente que hay una infección, células como ésta, como las microvilli prenden sus prolongaciones y esas prolongaciones le dejan saber al resto de los otros órganos: aquí hay un ataque, aquí hay una invasión, tenemos que defendernos. Y eso es lo que avisa al resto del cuerpo, al resto de las células de que se necesita una defensa.

Se notó en las ratas que el bazo como tal se empezaba a desinflamar, que cuando hay infección se inflama, pero se empezó a desinflamar, pero también se notó que los riñones que también se habían inflamado, también se empezaron a desinflamar.

Los investigadores de este estudio, este Doctor Paul O’Connors se puso curioso y dijo: “vamos a hacer un estudio ahora con los estudiantes de la universidad”, ya se salieron de las ratas y tomaron estudiantes que estaban saludables y empezaron a darles bicarbonato de sodio y agua y notaron que el bazo de esos estudiantes que era un bazo saludable donde no había infección, en vez de tener células, más células de las inflamatorias que siempre hay algunas; empezaron a tener más células de las antiinflamatorias y en los riñones empezaron a notar lo mismo. Quiere decir que por alguna razón el bicarbonato de sodio ¡Para la inflamación!, para la inflamación tanto en el bazo que es el centro de defensa inmediata contra las ataques virales o bacteriales, como en los riñones que es donde se mantiene todo el balance de los minerales y del flujo de agua y es vital, porque cuando los riñones se dañan el cuerpo se queda sin defensa también. Así que es muy conveniente el tema de suplementar con bicarbonato de sodio, sobre todo cuando hay enfermedades infecciosas o inflamatorias como decir artritis reumatoide o problemas de riñones, problemas renales.

Voy a enseñarle una imagen de lo que es el bicarbonato de sodio, es la cosa más sencilla y le digo también cuál es la fórmula para usar. Lo que descubrieron ellos era que, esto el bicarbonato de sodio que lo venden en todos los supermercados, viene en bolsa, viene en cajas y demás y la dosis que se usa, que usaron estos investigadores fueron media cucharita o una cucharita en 4 onzas de agua. 4 onzas de agua sería como 100 mililitros; así que eso vieron que a las 2 semanas de estar tomando todos los días media cucharita o una cucharita en 100 mililitros o 4 onzas de agua, automáticamente los macrófagos y todo lo que era inflamatorio se cambió a antiinflamatorio.

Así que si usted padece de artritis, si tiene problemas con los riñones y demás y no padece de alta presión, ni nada de eso que puedes usar algo como el bicarbonato de sodio; pues no pierde nada en probarlo, porque se vio que realmente funciona. Y esto se los comento porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo