Evitar la Obesidad Después del Parto

¡Qué lindo es un bebé recién nacido! Pero a veces la madre no queda tan bonita. Quiero hablarles hoy de cómo evitar la obesidad después de un parto. Mucha, o una buena cantidad de las mujeres con las que he tenido el honor de trabajar todos estos años han sido mujeres que perdieron su bella figura justo después de un parto. O sea que eran mujeres que tenían una buena talla, una talla que les quedaba bien, se veían bien con su ropa, pero tuvieron la dicha de tener un bebé ¡Y eso es una bendición!. Tuvieron un bebé y el bebé quedó precioso, pero ella no quedó preciosa. Y no quedó preciosa porque entonces se quedó gordita, subida de peso, con una talla mucho más grande, y lo más triste es que en muchos casos nunca logró regresar para atrás, a la talla que tenía antes de quedar encinta.

El tema que traigo hoy es el tema de cómo evitar que una mujer que tiene una buena talla vaya a pasar que quede encinta, dé a luz a su bebé, y luego después de tener un bebé precioso ella no quede tan preciosa y con problemas de obesidad. De hecho, cualquier caso se puede mejorar. Si este ha sido el caso suyo, de hecho usted vio que aumento dos tallas, cuatro tallas de ropa, seis tallas de ropa después de un parto, déjeme decirle que tiene solución. Hay esperanza. Pero es mejor prevenir que tener que remediar. Por lo tanto vamos a hablar de cuáles son las cosas que tendría que hacer una mujer para evitar que ese parto que le va a dar la bendición de su bebé termine siendo una maldición para su talla.

Las razones por las cual una mujer puede quedar con mucho sobrepeso después de un parto son varias: vamos a empezar por la primera  durante un parto, durante el embarazo, el cuerpo de la mujer se transforma, entra en dolor, entra en presión, el mismo tamaño de su barriga, del bebé, causa mucho estrés sobre la espina dorsal eso hace que aumenta el dolor, eso hace que aumenta el estrés. Al aumentar el estrés el cuerpo responde produciendo mucho de la hormona del estrés, que ya hemos visto que engorda, el estrés engorda, pero engorda también cualquier estrés, puede ser un estrés físico, como en caso de una mujer que está encinta, que ha ganado, qué se yo, 10 kilos o 15 kilos o 30 libras o lo que sea por su embarazo y eso le pone un estrés tremendo a la estructura de su cuerpo, a los órganos, y levanta la producción de la hormona del estrés, que se llama cortisol, y esa hormona cortisol no solamente engorda, también produce hambre.

O sea que si esa mujer no se prepara para ese embarazo llevando digamos una dieta 2×1 o una dieta 3×1 si es que ella ya estaba sobrepeso. Déjeme decirle, la dieta 2×1 y la dieta 3×1 es completamente adecuada para un embarazo porque es una dieta que básicamente lo que hace es que reduce la cantidad excesiva que acostumbramos a comer de los carbohidratos refinados, como harina, dulce, papa, arroz, tortillas, tacos para aquellos que están en México y otros países como tal. O sea, reduce la cantidad de carbohidratos refinados. O sea que una dieta 2×1 o 3×1 acompañada de carnes blancas, pollo, pavo o pescado, con muchos vegetales, mucha ensalada y suficiente hidratación, o sea tomar mucha agua va a ayudar a que esa mujer no esté aumentando de peso durante el embarazo porque luego que tenga ese bebé si ella ganó demasiado peso puede ser bastante difícil volver a recobrar la talla.

El momento aquí es un momento de prevención. Es un momento de que cuándo se entra al embarazo la mujer se dé cuenta de está entrando a una época donde el cuerpo de forma natural va a empezar a adquirir grasa y acumular grasa para garantizar que el bebé pueda sobrevivir. La naturaleza está diseñada de forma perfecta. Cuando la mujer queda encinta el cuerpo de la mujer empieza a adquirir grasa. Adquiere grasa para de esa forma poder garantizar de que va a haber suficiente leche materna para el bebé. Es un mecanismo preparativo de la naturaleza. Pero para evitar que ese mecanismo se convierta en una obesidad postpartum, donde básicamente el bebé quedó precioso y ella quedó feíta o demasiado gordita, pues entonces lo que hacemos es que trabajamos con la prevención.

Factores importante son: La dieta correcta, 2×1, 3×1, que sea una dieta que no sea demasiado alta en carbohidratos refinados. Idealmente si una mujer va a quedar encinta lo perfecto sería que hiciera una limpieza de hongo cándida, porque cuando la mujer está muy llena del hongo cándida, que es el mismo que produce en la piel un picor, sinusitis, migraña. Ese hongo cándida va a reducir el metabolismo. Cuando la mujer quede encinta el hongo crece. Y crece porque el cuerpo, en su sabiduría para proteger al bebé, reduce el sistema inmune para no atacar al bebé. Eso se sabe, así que básicamente una de las estrategias principales seria que esa mujer si va a quedar encinta pudiera antes limpiar su cuerpo de hongos. Y al limpiarlo de hongos con una limpieza anticandida reduce la colonia de hongos y potencia el metabolismo y eso hace que entonces no tiene una tendencia a engordar muchísimo durante el embarazo.

Déjeme decirle que, cómo hemos hablado en otros episodios, cuando una mujer tiene demasiados hongos en el cuerpo su cuerpo le va a pedir dulce, le va a pedir chocolate, le va a pedir galletita, porque el mismo hongo le pide eso. Los hongos crecen por la tarde, por la nochecita. Así que cuando una mujer tiene muchos hongos siempre va a tener mucho deseo de comer cosas dulces a las 5, a las 6 de la tarde, a las 7 de la noche. Y esa es una de las manifestaciones que tiene el hongo cándida, que de hecho afecta mucho más la mujer que al hombre.

Volviendo a lo preventivo,  mucha hidratación, dieta 3×1, no darle curso a todos los gustazos, todos los antojos que se le dé como dulce, chocolate, ese tipo de cosas porque es una trampa sin salida. Si se le da mucho curso a eso y no se mantiene una dieta 2×1 o 3×1 y mucha hidratación entonces el cuerpo acumula grasa en exceso. Si el cuerpo acumula grasa en exceso después esa grasa va a ser bastante difícil de eliminar y puede tomar, a lo mejor el embarazo le tomó 9 meses, a lo mejor le pudo tomar año y medio en lo que se puede quitar todo eso exceso de grasa. Así que es mejor prevenirlo. Fuera de tener la dieta correcta, hidratar el cuerpo, tratar de limpiar el cuerpo de hongo antes del embarazo y evitar esa obesidad excesiva que una mujer puede captar durante un embarazo. Está también el hecho de que cuando la mujer ya da a luz y ya tiene su bebé, si esa mujer le da el pecho a su bebé va a poder adelgazar.

Si decide no darle el pecho va a quedar gordita porque la forma en que está hecha la naturaleza es que la leche materna tiene mucha proporción de grasa. Esa misma grasa que se queda en la cadera, en los glúteos de una mujer que recién estuvo encinta o que acaba de dar a luz, es la misma grasa que iba a salir por la leche. Por eso es tan beneficioso que las mujeres lacten a sus hijos, que den el pecho, porque eso mismo la hace a ella adelgazar, o sea que mientras más tiempo le dé de pecho a su bebé más va a adelgazar, más delgada va a quedar y mejor queda el sistema inmune de su bebé. Bueno, hay le tengo un pequeño resumen. Obviamente la información mejor está en el libro “El Poder del Metabolismo” donde una persona que va a quedar encinta o quiere quedar encinta, pues debe leer ese libro porque entonces mejora su metabolismo, prepara el ambiente para que pueda tener un bebé saludable y ella quede tan bonita como el bebé. Y esto lo comparto con ustedes porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo