Café Bueno Para Diabéticos y Obesos

¿Tomar café o no tomar café?. Quiero hablarte hoy de estudios, información interesante que se ha publicado en la prensa sobre los beneficios del café para los diabéticos y los beneficios del café inclusive para evitar la diabetes y quiero poner un poquito de luz sobre ese tema de forma que tú puedas diferenciar y ver qué te conviene a tu entender de ese tema o no aplicar ese tema.

El café, que es una sustancia que es mística porque el que le gusta el café, y a mí me gusta el café, lo disfruta. Lo disfruta y si le pregunta a Jorge, nuestro director creativo, es un fanático del café y Jorge haciendo café pasa por todo un ritual. La cremita, la espumita, la canelita, la temperatura correcta, el café del país tal, de la especie de qué se yo, y es todo un ritual. De hecho es una experiencia religiosa cuando Jorge prepara un café aquí en la oficina, pero el café para todo el mundo no es igual.

Entonces, hay un estudio que sacó la Universidad de Ámsterdam, un tal Doctor Vam, que demuestra que el café reduce la resistencia insulínica. Los diabéticos y la gente sobrepeso, tienen un problema, en el páncreas se produce insulina y ustedes saben, por el libro El Poder del Metabolismo, que yo explico que la diferencia entre los alimentos tipo A y tipo E es que la insulina que producen. Los alimentos tipo A, que son los que adelgazan, producen poquita insulina, por lo tanto ayudan a adelgazar. Los alimentos tipo E, que son carbohidratos refinados, harina, pan, lo que sea, producen mucha insulina y la insulina es la que permite que todo eso entra a la grasa y se convierte en grasa. Así que básicamente si uno quiere adelgazar uno tiene que reducir la producción de insulina o tendría que aumentar la sensitividad a la insulina porque están las dos situaciones.

Una célula, cuando va a recibir la insulina, la célula puede recibir la insulina y dejarla que entre o puede hacerle caso omiso e ignorar la insulina. Eso se llama resistencia insulínica. Muchas personas que tienen diabetes el médico les dice “Tienes resistencia insulínica”. ¿Qué quiere decir eso? Que su cuerpo produce una buena cantidad de insulina, pero el cuerpo no lo acepta y como no lo acepta el cuerpo tiene que hacer más insulina. Y como no lo acepta el cuerpo tiene que hacer más insulina. ¿Qué pasa? Todo ese montón de insulina corriendo por el cuerpo hace que todo lo que usted coma tiende a acumularse, el cuerpo se pone ácido, se baja el metabolismo. O sea que uno de los problemas principales que tiene un diabético y cuando un diabético tiene que empezar a inyectarse insulina es porque tiene resistencia insulínica o porque ya están demasiado quemadas las glándulas del páncreas, sobre todo las células que se llaman Langerhans, que son las que producen la insulina.

Así que lo que se descubrió es que el café, en un estudio de la Universidad de Ámsterdam, se descubrió que la cafeína, el café, hace que haya menos resistencia insulínica, o sea que crea más senstividad a la insulina. Por lo tanto el cuerpo tiene que producir menos y si el cuerpo produce menos, pues va a tener más facilidad de adelgazar y de controlar la diabetes. O sea que el café, según este estudio, produce que el cuerpo ya no resiste la insulina. Inclusive este estudio, que lo hicieron en Ámsterdam con miles de personas, pues llega a la conclusión de que inclusive usar café puede evitar la diabetes.

Ahora, quiero decirles que existe también otro estudio que es una data o una información contraria a esa. Cuando usted se encuentra con dos datos contrarios, uno contra el otro, pues usted tiene que pensar que o los dos están mal o uno solo de los dos está bien. No pueden estar los dos bien porque son dos datos contrarios. Resulta que hay otro estudio que demuestra que el café aumenta, café aumenta la glucosa. O sea que saca la glucosa del hígado, la saca hacia fuera, y cuando esa glucosa se mezcla con la insulina produce grasa. Quiere ese decir que por ejemplo usted ve autores, como el Doctor Atkins, de la famosa dieta Atkins, que nos decía que el café si abusaba de él engordaba. Obviamente, si el café saca la glucosa del hígado esa glucosa no se está usando porque usted no está corriendo, usted no está caminando, no está quemándola, pues se va a almacenar en más grasa.

Así que básicamente hay un estudio que acaba de salir en la prensa que dice “El café ayuda a reducir la sensitividad a la insulina”. Por lo tanto ayuda a los diabéticos. Y hay otro estudio, de otra universidad, que dice “El café le aumenta la glucosa y por lo tanto le engorda”. Y usted dice “¿A quién le creo?”. Pues le voy a decir cuál es el problema, por lo menos cuál es mi opinión de por qué estos dos estudios están encontrados para que usted sepa saber si usted le conviene el café o no le conviene el café. Todo esto se resuelve cuando usted se da cuenta de que todos no somos iguales. Todos nosotros no somos iguales. Hay quienes el café los beneficia y hay quienes el café los perjudica. Por ejemplo yo tengo un cuerpo pasivo. Mi cuerpo es un cuerpo más dado a descansar, a dormir, a reparar y a digerir. Mi cuerpo, como es un cuerpo pasivo, produce mucha insulina. No tiene problemas de insulina. Sin embargo, el cuerpo de una persona excitada, que es el contrario, produce poca insulina. Lo que he visto es lo siguiente y se resuelve así.

Si usted tiene un cuerpo pasivo, que quiere decir que el sistema dominante en su cuerpo es el sistema nervioso pasivo, usted puede comer carne, roja sin problema; toda la carne roja le cae bien, eso es común y usted va a dormir bien, a menos que tenga un hipotiroidismo crónico, pero si usted es pasivo principalmente la carne, la proteína, las cosas pesadas, la grasa, le cae bien. Si usted es excitado ese cuerpo necesita muchos vegetales, mucha ensalada, y las únicas proteínas que le caen bien son proteínas blancas, como pollo, pavo, pescado. Así que el cuerpo con sistema nervioso pasivo camina con alimentos bien pesados, puede comer mucho queso, no hay problema. En el sistema nervioso excitado hay que comer poquito queso y bajo en grasa. Entonces, el que es pasivo produce mucha insulina porque tiene un sistema digestivo bien fuerte. Como yo dije, yo soy pasivo, mi sistema digestivo es tan fuerte que yo puedo comer hasta piedra. El que es excitado tiene un sistema digestivo bien débil, produce poca insulina.

Cuando usted pone café, que es un estimulante, el café estimula la producción de insulina. Por lo tanto para un excitado que come su comidita, se toma un cafecito al final y se siente divinamente bien porque ahora estimula la producción de insulina y ahora puede hacer una buena digestión, absorber esos nutrientes sin problemas. Sin embargo, para el pasivo, como yo, cuando toma café ya tenía mucha insulina, ahora tiene demasiada insulina; ahora va a tender a producir grasa, por eso al pasivo le conviene tomar poquito café, si acaso lo toma, y el excitado tiende a tomar más porque le excita la parte interna del cuerpo; claro, no puede tomar exceso de él porque el excitado ya está excitado y al poner el café que es estimulante lo puede llevar hasta el otro extremo. Así que si el café es beneficioso para usted o no usted lo puede inclusive observar y no tiene que creer ni en los estudios, usted puede observar lo que hace con su cuerpo. Yo por ejemplo si tomo café, me gusta, pero si tomo café tiendo engordar, yo he observado eso en mi cuerpo. Tengo personas que si no toman su poquito café no pueden adelgazar. Así que básicamente el efecto que tenga el café en su cuerpo depende de su cuerpo. Y esto lo comparto con ustedes porque la verdad siempre triunfa.

Frank Suárez

Especialista en Obesidad y Metabolismo